Bueno… pues ya estamos en agosto.
Y casi que hemos dejado lo mejor para el mes de agosto. No sé si fue casualidad o el subconsciente haciendo de las suyas, pero oye, ahora que muchos tenemos algo más de tiempo, sería un auténtico delito no dedicárselo al juego que toca. Porque este no es de echar diez minutos y decir «ya me hago una idea». Este pide sentarse, apagar un rato el mundo y dejarse absorber.
El elegido es Ultima Underworld: The Stygian Abyss (1992).

Y sí. Lo hemos mencionado unas cuantas veces en el podcast. Y no es para menos.
De hecho, me hace bastante gracia que venga justo después de Ancients I: Death Watch. Porque sobre el papel la cosa parece parecida. Otro RPG. Otra vez en primera persona. Otra vez recorriendo mazmorras. Si ves una captura rápida incluso podrías pensar que estamos haciendo un mes temático.
Y entonces lo arrancas.
Y te das cuenta de que no estás viendo otra liga.
Estás viendo otro maldito deporte.
El salto entre un juego y otro es tan exagerado que cuesta creer que apenas los separen unos meses. Es de esos momentos de la historia del videojuego en los que alguien debió entrar en la oficina diciendo: «¿Y si hacemos esto?» y el resto respondió: «Eso no se puede hacer». Y fueron e hicieron precisamente eso.
Porque Ultima Underworld no impresiona sólo por ser técnicamente una barbaridad para 1992, que ya lo es. Es que hay cosas que todavía hoy siguen dejando con la ceja levantada. Puedes mirar arriba y abajo. Hay desniveles de verdad. Los escenarios no parecen un pasillo disfrazado. Los enemigos viven en ese mundo en lugar de esperar educadamente a que llegues. Puedes lanzar objetos, hablar con personajes, resolver situaciones de varias maneras…
Y entonces recuerdas que Doom salió después.
Y sí, ya sé que comparar ambos juegos es un poco injusto porque buscan cosas distintas. Pero es imposible no pensar que, mientras medio mundo alucina con Doom, Ultima Underworld ya estaba haciendo cosas que parecían sacadas de varios años en el futuro. Tecnológicamente era una salvajada. En inmersión, directamente no tenía rival. Y como mito… bueno, por algo sigue apareciendo una y otra vez cada vez que alguien habla de los juegos más influyentes de la historia del PC.
Lo curioso es que tampoco es un juego que te regale nada. Hay que entrar en su ritmo. Entender que aquí no se corre como un poseso, que merece la pena leer, explorar, perderse un poco y aceptar que no todo va a salir bien a la primera.
Y precisamente por eso creo que agosto es el momento perfecto para jugarlo.
Sin prisas.
Con una bebida fría al lado.
Y, si puede ser, con el móvil lejos, porque este juego pertenece a una época en la que la mayor interrupción posible era que tu madre gritara desde la otra punta de la casa que fueras a comprar pan.
Como siempre, la propuesta es la de todos los meses. Jugadlo. No hace falta terminarlo. Ni siquiera hace falta entender por qué medio internet lo considera una obra maestra. Basta con dedicarle unas horas y venir luego por aquí a contar qué os ha parecido.
Tengo verdadera curiosidad por leer las impresiones de quien llegue sin saber nada de él. Porque sospecho que más de uno va a descubrir en agosto que uno de los juegos más modernos que ha jugado en mucho tiempo… salió hace treinta y cuatro años.
Hola, pues he dedicado un ratito a este juego que tenía en GOG. Voy a tratar de mirarlo con los ojos que tenía en 1992, o sea sin presbicia. Esto en su momento tuvo que ser espectacular. Entiendo por qué todo el mundo hablaba de él. Yo no lo probé porque el PC que tenía en dicha fecha era bastante miserable y de todas formas para mi los juegos eran sinónimo de tiros y acción, y los RPGs todavía no me entraban (de hecho Diablo fue lo que me inició).
De vuelta a la actualidad, la verdad es que ha envejecido muy mal, con una ventana de juego muy pequeña, una interfaz inmunda en la que tienes que cambiar el ojo por la mano o por la espada y dominar el arte de pixel hunting, pocos slots y los objetos son un amasijo de píxels que no sabes qué representan. He conseguido encontrar una mochila, abrir una puerta y matar una rata, aunque esto último no sé si lo he hecho con la espada o escupiendo a la pantalla porque no lograba acertar ni una. Eso sí, al menos tiene controles WAXD que dejan libre los cursores para algo inútil, supongo. Con varios enemigos en pantalla a la vez esto tiene que ser un festival.
En fin, juegos similares como los Eye of Beholder o Might and Magic parece que han resistido mejor el paso del tiempo, aunque sean más sencillos. Quizá es lo bueno que tienen, al contrario que el estilo Sierra: Quieren hacer difícil lo fácil y elegante lo bonito y al final se cumple una de las reglas eternas de los videojuegos: cuando haces muchas cosas a la vez, no haces bien ninguna.
Quizá lo mejor sea echar un vistazo a un remake llamado Unity Underground, que usa los ficheros de datos originales pero el motor Unity, gráficos actualizados y jugabilidad mejorada. Hecho con amor durante 10 años por un aficionado. Ya que tengo Ultima instalado, no pierdo nada. Suerte!!!!!